1) Investiga sobre el origen de las islas canarias, busca información sobre las últimas erupciones o terremotos ocurridos en canarias.
Las Islas Canarias siempre han despertado el interés muchos científicos a lo largo de la historia. Ha sido por una combinación de aspectos naturales que hacen de esta tierra un lugar singular donde los haya, y por supuesto, debido a su propio origen y estratégica localización geográfica.
Ya desde la época clásica (siglo VIII ac-siglo V ac) su existencia despertaba interés y curiosidad. Son muchas las referencias históricas que se han dado citando unas islas perdidas en el océano, situadas lejos del mundo conocido más allá de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar). Todo esto fue generando un conjunto de hipótesis sobre el origen de esta tierra desconocida, alimentando la imaginación de las civilizaciones de la época con historias y relatos mitológicos. Algunos han llegado a ser tan conocidos como el mito de la Atlántida, el Jardín de las Hespérides o el de las Islas de los Bienaventurados.
A partir del siglo XIX se ha intentado interpretar el origen de Canarias de manera estrictamente científica. En un principio, destacan sobre todo dosteorías relacionadas con los continentes actuales: la de los puentes continentales y la del origen conjunto con el noroeste africano. La primera de ellas se basaba en el análisis de la flora, fauna y rocas actuales del Archipiélago. Sostenía que estuvo unida a grandes islas o continentes, aunque fuera temporalmente, permitiendo el intercambio de estos seres vivos. Sin embargo, no existen en nuestras Islas terrenos sedimentarios que apoyen esta posibilidad. Además, las especies que llegaron al Archipiélago pudieron hacerlo a través de diversos medios durante millones de años.
Las ultimas erupciones de las islas canarias fue en la isla del Hierro.
Los habitantes de las zonas con alto riesgo sísmico deben estar preparados para que la tierra tiemble. En el caso de que también vivan cerca de un volcán, son conscientes de que éste puede despertar en cualquier momento. Sin embargo, los volcanes suelen ofrecer algunas pistas que ayudan a los vulcanólogos a prever una posible erupción. Eso sí, son sólo indicios que avisan de la posibilidad de que el volcán despierte, pues las erupciones son fenómenos imprevisibles. Los científicos no pueden determinar con seguridad si va a entrar en erupción y, en el caso de que lo haga, no pueden calcular cuánto durará o su intensidad.
Lo que está ocurriendo en El Hierro durante las últimas semanas es un buen ejemplo. Desde mediados de julio, la actividad sísmica en la isla canaria ha ido en aumento, lo que puede suponer una señal de una posible próxima erupción. De los casi 8.000 terremotos registrados desde julio, casi cien se han concentrado en los últimos cuatro días, según datos del Instituto Geográfico Nacional.
Sin embargo, esto no significa que sea seguro que vaya a haber una erupción. Incluso si la hubiera, los expertos coinciden en que el riesgo para los habitantes de El Hierro es muy bajo, pues la lava avanzaría despacio y habría tiempo de sobra para desalojar a la población.
"Es normal que en islas volcánicas haya episodios de mayor actividad, pequeños terremotos o, a veces, emisión de gases, lo que no quiere decir que vaya a haber una erupción pronto", explica Álvaro González, investigador del Centro Alemán de Ciencias de la Tierra.
Profundidad de terremotos
"El movimiento del magma, de roca fundida, en profundidad puede desencadenar pequeños temblores. Esto no implica que necesariamente vaya a haber terremotos grandes o erupciones, pero sí hace necesario seguir esa actividad y seguir tomando medidas. En el caso de que el riesgo crezca (si aumentan los terremotos, éstos son cada vez más superficiales y el magma avanza hacia la superficie), se daría una alerta a la población. Sin embargo, ahora estamos lejos de esa situación", asegura a ELMUNDO.es en conversación telefónica.
"Las erupciones volcánicas son más sencillas de pronosticar que un terremoto individual", señala González. "Suelen dar avisos a lo largo del tiempo y, salvo en lugares que no tengan monitorización, no suelen causar grandes problemas", como por ejemplo, que no hubiera tiempo para desalojar a la población. Teniendo en cuenta el tipo de volcanes que hay en las Islas Canarias, el investigador considera muy improbable que ocurriera una erupción por sorpresa y que no hubiese tiempo para evacuar a sus habitantes.
La mayoría de los terremotos registrados desde julio ha tenido una magnitud de entre 1,6 y 3,4 en la escala de Richter y se han producido a una profundidad de unos ocho kilómetros, lo que, según Álvaro González, puede ser un indicador de que si ocurriera una erupción, ésta no sería inminente.
Niveles de emergencia
Para informar a la población del posible riesgo y poder organizar los equipos de protección civil, se utilizan varios niveles de alerta, representados en un semáforo. Básicamente existen tres categorías (verde, amarillo y rojo) aunque también se puede utilizar el naranja como etapa de emergencia intermedia entre el amarillo y el rojo. Las autoridades canarias han encendido el semáforo amarillo ante el aumento de actividad sísmica.
En el comunicado emitido por el Gobierno de Canarias el pasado fin de semana, se afirmaba que la fase de preemergencia por riesgo volcánico implica una mayor información a la población "y la necesidad de tomar ciertas medidas de autoprotección en el caso, todavía poco probable, de que se produzca una erupción".
Según informa en la página web que ha habilitado para mantener informada a la población, el amarillo significa que hay que prepararse ante una evolución desfavorable del fenómeno. Lo más importante es estar atentos a los mensajes oficiales de prevención y autoprotección que serán específicos para las zonas de riesgo. Se recomienda seguir las informaciones de los medios de comunicación sobre el desarrollo de la actividad volcánica y su evolución.